Otaku Hen |
| Frenesí 09º - Corazón que siente Posted: 23 Feb 2015 02:25 PM PST ¡Es súper efectivo! Yui - ¡NI HABLAR! [¡Cubo rebosante de agua vaaaa!] Fenris y Yukino - [¡CHAF!] Y - [Cubo de sombrero] ¿¡?! Fenris - [Brilla] Y - ¡Brrr! [Calada hasta los huesos] ¡Yui! Yui - ¡NO! ¡Digo yo que Especial de Escarcha fue más que suficiente, co...! Fenris - [¡PROM!] ¿¡Cuál es tu problema?! Yui - [Pálido como la muerte] ¿¡No es evidente?! Y - Suéltalo, hombre. No vale la pena que enciendas a las lectoras fujoshi empotrándolo contra la pared y toqueteándole la garganta con tus zarpas de hierro. Fenris - ¡Me tiene harto! Y - Es tu cuñado... Fenris - [Muy despectivo] Pues que se busque su propia casa. [Lo arroja a la alfombra con violencia] Yui - ¡Igh! Fenris - [Se pone a apreciar las llamas del fuego de la chimenea, fingiendo indiferencia, con la respiración algo agitada] Y - [Le brillan los ojos] La verdad es que yo también estoy bastante harta de ti, cosa difícil de descubrir teniendo en cuenta lo distraídas que están mis funciones neuronales. ¿Cuándo superarás tu fase de acosador y te enamorarás de otra? Yui - ¡Qué hipócrita! Y - No me cambies de tema. Yui - Si hay algo que tú y yo sabemos perfectamente, Yuki-sen, es que mi personalidad se sustenta en mi amor incondicional por ti. Y - ¿Te importaría no traspasar la cuarta barrera tan gratuitamente delante de quién tú sabes? Yui - ¡Tú eres la primera en hacerlo! Fenris - [Hace mucho que aprendió cuándo ignorarla] Y - No me entiendes. =^= Yui - Sí que lo hago, siempre lo he hecho. Para desgracia de mi presión arterial... Y - Vale, se sustenta en lo que se sustenta, ¿por qué no te rindes, por favor, porfa, porfa? Serás más feliz, es la conclusión obvia. Yui - ¡Porque a falta de madre, yo soy tu tutor! Y - [Abre la boca. Luego la cierra] Fenris - ¿Quieres decir... que eres mi suegro? Yui - ¡¡No eres lo suficientemente bueno para ser mi yerno!! Fenris - [Mirada de "¿Le parto la cara?"] Y - [Ojos de "No, que me sangrará la nariz"] Yui - ¡¿Crees que me gusta tener que cantarle las cuarenta a mi Yukino-sensei? Fenris y Y - [Sí] Yui - ¡Pues claro que no! Pero alguien responsable tendrá que hacerlo. ¿¡Dónde está Yuno-dono cuando se la necesita?! Y - Ocupada con el próximo Especial, aunque tampoco acudiría de no ser así. No solo somos una, está como el resto de mis neuronas: distraída. Yui - ¿Ves como me obligas a ser el malo? ¡Ya está bien! Y - [Abrazo dramático élfico] ¡No te interpondrás en nuestro amor! Yui - [Serio como una sombra] Qué mal te sienta el amor correspondido... Fenris - [Ceño fruncido] Escúpelo ya. Yui - ¡Sois como conejos! [Se va a la cocina dando gritos] ¡Aunque eso sería degradar a los conejos! Y - ¡Nos acabamos de reconciliar! Yui - [Vuelve con una mesa, la coloca en medio del salón con un golpe sordo] ¡Cállate! [Y se vuelve a ir] Y - [Indignación] Yui - [Vuelve a volver arrastrando una silla en cada brazo. Las suelta de cualquier manera a un lado y otro de la mesa] ¡Ni la toques! [...dijo señalando a Fenris, antes de volver a huir al rincón culinario] Fenris - [Tic en ceja] Y - ¡Oh, a ti también te pasa! Yui - [Y vuelve una tercera vez con galletitas y dos tazas de leche, que coloca más suavemente sobre el primer mueble que trajo. Se posiciona en medio del susodicho, de pie. Cara de pocos amigos. Parece que se queda] Me alegra ver que no hayáis usado la mesa para lo que no fue inventada. Fenris y Y - [Apretón de mandíbula] Yui - [Señala vehementemente las sillas] Y - [Como se siente muy magnánima y dichosa como para buscar pelea, se sienta] Fenris - [A él no le da la gana] Y - Ven conmigo, amor mío. Fenris - [Bien pensado, sí que se la da] Yui - ¡Siéntate recto! Fenris - [Puntapié en la espinilla] Yui - ¡Uixixixjjj...! [Mordiéndose el puño cerrado] Y - [PLAS, PLAS, PLAS] ¡Qué divertido! Deberíamos repetir. ¿Y ahora qué? Yui - [Voz entrecortada] Ha... blad. Palabras. Hablad. Fenris - ... Y - ...¿te he contado lo soliiiiita que está mi enooorme habitación? Yui - NO. Y - ¿Y lo geniales que son los colchones Lo Mónaco? Yui - ¡NO! Fenris - ¿Qué eres, un árbitro? Yui - ¡CALLA! Fenris - [Ganas de matar aumentando] Yui - ¿¡Se puede saber en qué estás pensando?! ¿Tú qué crees? Y - [Suspira] Te dije que estaba distraída. =¬=♥ Fenris - [Qué bonita es esta mesa, qué bonita e interesante...] Yui - ¡Me estás tomando el pelo! Esta es tu sección de anécdotas, por todos los peces del océano. Y - ¿Qué quieres, que te cuente cómo hace tres semanas tuve mi primera cita doble con mi colega de Sintaxis Marta, su novio y un chico que me presentó y que triunfé? Yui - ¡Eso NO! Y - [Nada de chismorreos] ¿Quieres, entonces, que lloriquee porque hace hace un par de meses se me fastidió el ordenador, el móvil, el portátil y hasta el videograbador en cuestión de días, por ejemplo? ¿Porque encima mi gata se pusiera en celo antes de cumplir los seis meses? Por favor, qué semana más mala. El Apocalipsis... Eso a nadie le importa. Yui - En el último Frenesí no le hiciste ascos. Fenris - [¬¬] A la luna. Yui - [Cierto resentimiento] Tú nunca estás sola... Y - Demasiados acosadores... y pupilos... Fenris - [Impactado] ¿Eres una loba? Y - [¡Aaaarriba!, derribando la silla en el ínterin. Manos sobre la madera] ¡No recapitulemos! Yui - La verdad es que vuestra reconciliación ha sido peor que peculiar. [La palabra peculiar ha sido añadida por doña Censura] Fenris - No es una maga. Y - [Sudor frío] Oye... pues sí que me apetece hablar de mi vida. ☆ Yui - ¿Y qué? ¿Eso es lo único que te importa? De entre todas las posibilidades, no me parece lo peor. ¿Y si es un espíritu? ¿Un demonio? ¿Una abominación? Y - He empezado mi último cuatrimestre de Filología Hispánica y estoy con mi Trabajo de Fin de Grado (tremendo), además de las asignaturas de rigor: Literatura Española Medieval (con Lola Josa, una profe estupenda: me encanta), Comentario Lingüístico (más entretenido de lo que parecía, el otro día analizamos una tira cómica de Mafalda), Poesía Española del siglo XX (lo soporto) y Sintaxis (sobrevivo). Espero que no me pase como en el pasado, en el que hacia el cuarto mes caí enferma y perdí cuatro kilos por el estrés, aunque a juzgar por la cantidad de trabajos (¡más que en toda la carrera!) que nos han puesto estos profesores que o se han vuelto locos o gozan del sufrimiento ajeno como el mejor de los sádicos, el pesimismo es lo más factible. Adelgazar siempre es bueno, pero todo fue muy dramático para mi gusto. Incluso así, cuando ya llevaba cuatro días de enfermedad y me encontraba un poco mejor quedé con Candy para hacer las compras navideñas. Me dejó ahí plantada, pachucha, contra el viento y el frío más de viente minutos, pero al final apareció y, tras un garbeo que se me hizo eterno por tiendas un poco inútiles, terminamos encontrando una en la que lo compré todo. Recuerdo que era el día del cumpleaños de mi hermano y, como mi salud no me había dado tregua para comprarle nada, aproveché ese providencial momento. Compré tres tazas personalizadas (una con imágenes de Roma, otra de París y otra de Nueva York), una braga para el cuello de mi hermano, un pequeño estuche de herramientas de bolsillo, una botella de plástico en cuyo interior había instrumental para servir vino, un espejo de mano y mi preferido: una figurita de madera de un perchero-maniquí con sombrero y un vestido verde suave precioso, de estilo antiguo, decorado mediante el dibujo a todo color permitido por la pintura de la flor de lavanda. Para colgar collares. Fenris - De esos sabes qué te puedes esperar. Y - ¿Muy aburrido? Muy bien, tengo más. [Piensa un momentito] ¿Os he dicho que mi gata se puso en celo cuando todavía no había ni cumplido los seis meses? Fue un espectáculo apasionante. Se me arrimaba con instintiva premeditación, cuando la acariciaba ronroneaba y se retorcía a cuatro patas agazapadas, colocando el rabo en posición estratégica, lasciva, miau miau, miau miau toda la noche... de cada día de la semana que duró el celo. ¡Unas ojeras...! Afortunadamente la castramos el 29 de diciembre, y digo "afortunadamente" porque la operación fue un éxito y ella se recuperó la mar de bien. Volvió mareadamente asustada a casa por los efectos de la medicación, me enfadé con el veterinario, me pasé preocupada todo el santo día y odié tan profundamente la campana que le pusieron en la cabeza para que no se lamiera ni mordiera los puntos que de no ser por mi férreo autocontrol... [JA, JA, JA] ¡Cuantísima agonía! Oye, se supone que la esterilización deja a los gatos más tranquilitos, ¿no? Pues, salvo la primera noche que pasó alucinada perdida caminando hacia atrás para ver si se quitaba el cuerpo extraño que le habíamos colgado al cuello, yo ese regalo del cielo no lo he vivido. Que nadie me malinterprete, yo me alegro sobremanera de que mi gata sea más vivaracha que Sebastian y Anders juntos cuando se topan con un león salvaje, pero de ahí a que se me descalabre dándose bandazos con la campana con todo lo habido y por haber en mi humilde morada ¡diez días! hay una galaxia. Y no una cualquiera, sino una especializada en la tortura. Nina la Minina, como además de minina es mimada (ni puedo ni quiero evitarlo), tiene y mantiene el capricho de beber única y exclusivamente cuando me lavo las manos (que es a menudo), para que las ahueque manos, cumpla las funciones de una fuente y ella beba hasta el hartazgo. Hacer lo mismo con la campana fue acrobático. Yui - ¿Y de los magos no? Y - ¡Que les den a los magos! Yui - Vale, esta es buena: ¿y si fuera una sirena? Fenris - ¡Puaj! ¡Pescado! Y - ¡YA BASTA! ¿¡No se suponía que éramos nosotros los que tenían que hablar?! ¡Destapado! Mobiliario - [Mesa a hacer gárgaras, pobre mesita] Aoi - ¡El soberano cutis del gran Aoi precisa diez horas de sueño! Y - Lo siento... Fenris - Entonces, no duermas debajo de las mesas. Yui - ¿Cuándo te has colado tú debajo de la mesa? Fenris - ¿No se la has puesto tú encima? Yui - ¿No acabas de decir...? Fenris - Corrijo: entonces, no duermas en medio del salón. Yui - ¿Por qué has de estar siempre en medio como el jueves cuando dispones de una cama? Fenris - ¿Por el fuego? Yui - [Disgusto] ¿Por qué tienes hojas en el pelo? Me vas a poner perdida la alfombra... Y - ¿Cómo es que vas vestido? Fenris y Yui - [Desaprobación] Y - ¡Eh, eh! [Manos arriba] ¡Nos es a mí a quien detuvieron por exhibicionismo! [Ciertamente. Fue por un atentado] Aoi - [Mohín] El sublime Aoi ha perdido completamente el interés por bendecir al mundo colmado de ignorantes con la cegadora belleza de sus músculos. Y - Nunca creí... que fueran los músculos lo que querías enseñar. [La mirada desciende involuntariamente] Si que te ha afectado el encierro. ¿Será que el síndrome de Tarzán era un homenaje de despedida? Aoi - [Iluminado] Aoi el Plumífero destinará su magnánimo tiempo en permitir que la siempre afortunada ama obre en su nombre. Y - Of, por favor, las ínfulas de arcángel no... =_= Fenris - ¿¡Afortunada qué?! Aoi - Además, hace un frío que no merece rozar siquiera la suntuosa piel del glorioso Aoi. Y - ¡No hagas caso al narcisista! Aoi - Además de además, el ama ya se encarga de propagar el arte del exhibicionismo por sí sola, copiándome. El gran Aoi marca tendencia, no sigue modas. Y - ¿Perdón? ಠ_ಠ Aoi - El elocuente Aoi se halla muy cansado como para deleitarte con su armoniosa voz, ama. [Bostezo magnificente] Y - ¡No te atrevas a acostarte ahora! [Tira de la manta] Aoi - No tengo energía para concederte acostarte conmigo... [Más bostezos] Y - ¡Me has comparado contigo, me estás difamando! Yui - [Frota las palmas contra el pantalón] La verdad es que te ha faltado un pelo para que te detengan por escándalo público... Y - ¿Me estás comparando con tu hermano? ¿¡Este que se lanza de liana en liana prefabricada como lo trajeron al mundo?! Yui - H-hoy me sentía muy valiente... Y - ¿¡Ese es el concepto que tienes de mí?! [Mira a uno, mira al otro] Yui - [No dice nada] Fenris - [Tampoco] Y - [La gota que colma el vaso] ಠ^ಠ ¡Yukino se va sin dar un portazo! Porque es muy educada. Y - [Zancada, zancada, zancada] Anders - [Zarandeo de brazo] ¡Hawke! Y - [¡ZAS!] ¡Toma foto de mi gata castrada! Anders - [Despegándosela de la cara] Y - [Zancada, zancada, zancada] Anders - [-1000 puntos de vida] ¡Se parece tanto a Saltarín! [Anders cae] 724 zancadas después, porque dio un rodeo... Para el refrigerio. Y - ¿Te lo puedes creer? ¡Llamarme pervertida a mí! Aveline - Creo que confundes mi despacho con la taberna. Y - ¡Yo solo soy una criatura inocente en un mundo inocente! [Frotándose un párpado] Por ponerte un ejemplo, hasta en clase hablamos de sexo. La literatura, que es muy verde. ¡El último temario de Literaturas Medievales Comparadas estaba compuesto íntegramente por el sexo! Manuales del buen fornicar, posturas, recetas de alcahuetas tanto para aumentar el vigor del marido como para disminuirlo para que te deje en paz una temporada, miembro viril, miembro viril, miembro viril... ¡Semanas hablando del dichoso miembro viril! De cómo dilatar su longitud, su grosor y hasta... su sabor. =﹏= [Contempla el líquido] Fue incomodísimo. [Bebe] Avl - ¡Estoy trabajando! Y - Tampoco estuvo tan mal, ¿sabes? El último día de la asignatura la profesora montó una fiesta. Llamó a dos amigas suyas tan fanáticas del Medievo como ella o más, si es que eso es acaso posible, y nos hicieron un concierto a capella de las canciones trovadorescas que habíamos estudiado. También pretendía hacer un Caga Tió (o Tió de Nadal), que para que nos entendamos internacionalmente es una tradición de Cataluña en el que se usa un tronco grueso con una carita pintada, dos palos que hacen las veces de patas y una mantita que le cubre medio cuerpo para... bueno, para repartir chucherías entre los niños. Se canta una cancioncilla catalana sencilla como cualquier villancico mientras se le dan palos al ritmo de la letra en el lomo para, acto seguido, retirar la mantita y descubrir una bolsa de golosinas con toda la alegría navideña. Cuando era niña lo hacíamos en el colegio. Bien pensado, es un mal mensaje eso de pegar para conseguir lo que quieres, pero en fin, es un tronco inanimado. ¡Me habría gustado repetirlo, pero por lo visto la profe lo dejó en el despacho y se lo robaron! Avl - ¿Un robo? Y - [Interés detectado] La universidad, qué digo, ¡el mundo! está fatal, ya es que roban hasta la leña. Así que nos quedamos con las ganas, tuvimos que conformarnos con el sorteo de unas chuches (la profe ya se había gastado un dinero anteriormente en bombones y gominolas para todos en otras ocasiones, no era cuestión de arruinarla). Escribimos nuestros nombres en papelitos que metimos en una bolsa bastante mona para dicho sorteo y yo, aquella a quien se reservó el honor de sacudir sin gracia alguna la susodicha debido a mi posición como "La Notaria", por lo menos hasta que la profesora me llamó la atención y me contoneé como si no hubiera mañana para acto seguido usar la mano inocente y que le tocara a otra chica cualquiera el premio. La inocencia no es naaada rentable. ¡Volviendo a las cantantes!, una era alta, de cabello castaño y nariz de bruja (no puedo describirla de otra forma), poco agraciada pero con una aguda voz preciosa. La otra era bajita, morena y de facciones armoniosas en general, dotada de un timbre ligeramente más grave que lograba un buen contrapunto con su compañera. La alta vestía de una forma más bien hippy, la baja llevaba un vestido de invierno elegante. Ambas eran bastante pálidas y como mínimo tendrían cuarenta años. Venían preparadas, dicharacheras, con ganas de juerga, listas para actuar. Avl - [Resopla a la par que coloca el codo sobre la mesa, la mano sobre su rostro y su rostro se apoya en todo lo anterior] Y - ¡Incluso trajeron atrezzo! Una bufanda grande, ancha, así como dos carteles la mar de ocurrentes pegados a un par de troncos retorcidos. Uno llevaba pintado una dama al estilo medieval, otro, un gato naranja bufado, también dibujado al estilo del medievo. También trajeron un jarrón, vasos de barro y dos conchas grandes para la acústica y algún que otro cacharro que les indicaba cuál era la nota con la que debían comenzar a entonar. Cantaron algunas canciones religiosas, varias festivas, otras muchas tan divertidas como irreverentes y casi todas verdes. Aquella con la que usaron el atrezzo lo era tanto que este mi Otaku Hen apto para todos los públicos me lo censuraría. De modo que solo diré que nos divertimos, que cantamos los coros y que hubo un dueto que versaba sobre lo que cierto monje le dijo que tendría hacer a una mujer muy dispuesta para entrar en un monasterio exclusivamente masculino habitado por más de cuarenta hombres bastante necesitados. En el fondo del pozo. Avl - FUERA. ¡YA! Y - [Pasa un dedo por las montañas de documentos, con aire inocente] ¿Tu no consumaste con tu señor cónyuge en esta misma sala? Avl - Por favor, desahógate. [Ordenando papeles en una impecable interpretación de disimulo] Y - Lo único que pretendo aclarar es mi honor. Avl - Lo único que quieres es una excusa. Y - Una cosa es tener sangre en las venas y otra muy distinta ser una viciosa acabada. Avl - Sin embargo, es evidente que no están reñidas. Y - ¿Quieres hacer el favor de apoyarme, capitana mancilla mesas? Avl - ¡Pensaba en Isabella! Deja ese tema, haz el favor. No creo haberme buscado ser el blanco de tus bromas. Y - Donnic. Avl - ... Y - ಡ౪ಡ Avl - Vale, a veces me lo he buscado. Y - En cualquier caso me comprendes, ¿no? Bastante difícil es ya que mis vasos sanguíneos no exploten con cada palabra que pronuncia mi elfo, que lo tengo alarmado al pobre. Porque claro, es que se pone a leerme la lista de la compra con esa voz suya no apta para mayores de dieciocho (o +18) y él que si por qué me desmayo, que cómo es posible que pierda puntos de vida cada vez que abre la boca, que si cariño, me preocupas, pierdes mucha sangre sin motivo aparente... ¿Qué decía? ¡Sí! Bastante esfuerzos hago ya como para encima tener que plantearle a mis manos la imposible conversación de no echárselas encima tan a menudo por el qué dirán. ¡Qué absurdo! ¡Qué injusto! ¿Por qué habría de preocuparme que les preocupe lo que solo nos atañe a nosotros? ¿Por qué habría de cohibirme por lo que no hace daño a nadie? ¿Por qué iba a permitir que me agüen la fiesta y la dicha? [Mosqueo] ¿Por qué te levantas? Avl - Si vamos a seguir con esto, voy a tener que aplazar el próximo interrogatorio. Y - [Un destello en el iris izquierdo] Avl - ¿Qué? Y - ¡Ya lo hago yo por ti! Avl - ¿¡Qué?! ¡No, no, no, no! Y - [Le roba el manojo de llaves de un plumazo] Avl - ¡¡Hawke!! Y - [Coge carrerilla] Avl - ¡Hawke, vuelve al despacho ahora mismo! [Saltando por encima de la mesa, pisándolo todo con tal de pillarla] Y - [Pero ya está más o menos lejos (ventajas de no llevar armadura pesada), momentáneamente fuera de su alcance, abriendo celdas alegremente] ¡Te puedes ir! ¡Te puedes ir! ¡Te puedes...! Σಠロಠ Médico - [El labio perfila una sonrisa ladina] Así que me puedo ir. Y - Σಠロಠ [Corazón en la lengua] Reclusos - [Huyendo al pelotón] Guarda - ¿De verdad se puedes ir? Avl - ¡NO! ¡DETENEDLOS! Guardas - [Pasando de cuadrarse y tan directos tras sus pasos que solo se oye el rechinar el metal y las botas] M - [Sale de la celda, pasando la mano por los barrotes] Lo esperaba. Y - ₪ロ₪ [Pulmones agitados] M - De ti. [Pasa por su lado levantando una mano] Y - [Respingo] M - [Sube las escaleras de piedra sin rozarla siquiera] Y - ಡロಡ ¿? - Mi recomendación sería que respires. Y - [Los pulmones se llenan salvajemente] ¿¡Alguien...?! ¡Cofofof! [Ralentizando oxigenación...] ¿Alguien me puede explicar qué hacía aquí este hombre y por qué se ha ido sin tocarme? Guardas - [Danzando arriba y abajo] Avl - [Pisoteando un cráneo] Vas a conocer el significado de la ley. Y - [Desolada] No voy a encontrar ayuda. ¿? - Podrías. Lo que pasa es que no buscas en los lugares idóneos. Y - [Pero el oído lo tiene fino] ¿Quién me habla? ¿? - ¡Busca! Y - [Mira...] ¿Otra vez? ¿? - ¡Busca! Y - Solo veo un barril lleno de... Katana-kun - ¡Hola! Y - ¡Abundio! Kk - Condenada sea tu sabiduría denominativa, señora. Y - ¡No te veía desde el Frenesí 06º! Kk - De vez en cuando tengo la suerte de que me olvides, dueña que no sabe lo que se pierde. Permíteme que te brinde las explicaciones que no me has pedido: cuando me abandonaste a mi suerte en aquella costa hendida por la sal, desamparado a merced del óxido más feroz, unos dedos me aferraron, me arrancaron de la negrura del océano, limpiaron la espuma del acero de ley que me compone... Y - Te encontró un chatarrero y te vendieron al arsenal de la Guardia, ¿eh? Kk - No me respetas en absoluto. Y - Me alegro de volver a encontrarte. [Alarga la mano hacia el barril] Kk - ¡No! Por favor, no me lleves contigo. No te lo tomes a mal, no es que desprecie tus ineficientes cuidados, ¡pero aquí me limpian y afilan todos los días! No creo que puedas igualarlo. Aquí he sido tratado con el deferente miramiento que merece un arma de mi categoría. Y - ¿Te ofrecen diálogos edificantes todas esas espaduchas mudas con las que compartes barril? Kk - ...no me importa. Y - ¿Qué crees que harán estos aguerridos representantes de la ley medieval cuando decidas dejar de languidecer en silencio junto a esos estoques de ínfima alcurnia con los que te mezclan? Kk - ...¡ignorantes! Y - Incluso aunque lo soportases, eres un arma blanca de conversación más que de acción. Te quejas con cada mandoble y cerrar la boca sospecho que es para ti peor destino que oxidarte entero. Kk - [Pesadumbre] El Destino es caprichoso. Y - Haces bien en claudicar. Ven, ven a mi mano... Yo soy la única que te comprende. ♥ Kk - [El mango gotea lágrimas] ¡Pero tú no me afilas como es debido! Y - Ni te llamo por el mismo nombre dos veces, ¡eso no está reñido con el afecto más puro! [Agarra ese mango, separándolo del resto] Haz tu trabajo, Pepito. [Se lo acerca a la cara] ¿Qué debo hacer con este hombre, cómo he de proceder? Aconséjame. Kk - Desde el sabio punto de vista de pieza de finísima artesanía, dispones de dos opciones, señora mía: hacer uso de la sensatez y dejar correr esta repetitiva experiencia tan poco recomendable para la integridad física, volver con el caballero aquel y olvidar, disfrutar del dulce, sosegado regalo del olvido... Y - ¿O...? Kk - O comportarte como la inmadura que siempre has sido y acosarlo a riesgo de poner en la cuerda floja tu relación por sucumbir al bajo instinto de lo que por decoro llamaré "curiosidad". Y - ... ¡Pero tengo que saberlo! Kk - [Atado a su cinto] En cierto modo, no me esperaba menos de ti, señora. Y - ¡Solo es curiosidad! Morbosa, disoluta, malsana curiosidad... Kk - No quisiera ser yo el mensajero al que arrojarás al óxido, pero si no te ve, un milagro. Y - ¡¡Está con alguien!! ◐ロ◐ Kk - No me parece prudente que planees usarme ahora. Me he acostumbrado a los mimos, señora. Y - No podría aunque quisiera... Soy. Yo. |
| You are subscribed to email updates from Otaku Hen To stop receiving these emails, you may unsubscribe now. | Email delivery powered by Google |
| Google Inc., 1600 Amphitheatre Parkway, Mountain View, CA 94043, United States | |








